Nadie se lo esperaba, pero el primer dia en casa fue barbaro.
Dormimos, comimos, y hubo las escenas de llanto propias de caer en la realidad de que la niña vino para quedarse al momento de poner la cunita en nuestra pieza (llantos al por mayor de parte del hermanito) pero despues se durmio y todo bien. Aca le mandamos un video de la princesa de la casa!